Enero de 2026 ha marcado un punto de inflexión para la Línea 6 del Metro de Madrid, la emblemática línea circular que rodea el centro de la capital. Tras meses de preparativos y trabajos previos, este mes ha visto avances significativos en las grandes obras de modernización que transformarán la línea en los próximos años. Estas obras forman parte de un plan estratégico de renovación integral que incluye la automatización total de la línea, una importante actualización de infraestructuras y la puesta en marcha de trenes de nueva generación.
Las obras adelantadas en enero obedecen a una planificación muy precisa, diseñada para aprovechar las fechas en las que la demanda de viajeros es menor tras las vacaciones de Navidad y las rebajas. Esto ha permitido ejecutar trabajos que, en condiciones normales de alta afluencia, serían más complejos de realizar sin afectar de forma significativa al servicio y a los usuarios.
| Cuatro Caminos recien nueva tras su reforma |
Uno de los aspectos más visibles de los trabajos adelantados ha sido la renovación de vía y catenaria en tramos críticos. En varios sectores de la L6, especialmente entre las estaciones de Moncloa y Cuatro Caminos, se ha procedido al reemplazo de carriles, traviesas y sistemas de fijación. Además, se ha avanzado en la instalación de nueva catenaria rígida, que sustituirá a los antiguos sistemas de cable suspendido para garantizar mayor estabilidad, menor mantenimiento y compatibilidad con los futuros trenes automatizados.
Paralelamente al avance de la vía, el cambio de voltaje en la Línea 6 continúa siendo un pilar de las obras. El sistema eléctrico ha ido adaptándose progresivamente de los 600 V a 1.500 V en corriente continua, lo que permitirá alimentar los nuevos trenes de mayor potencia y eficiencia energética. Durante enero, se han realizado conexiones de subestaciones y pruebas de carga en baja tensión que han sentado las bases para las pruebas de alta tensión que se realizarán en los próximos meses.
Otro de los frentes que ha avanzado en enero es la instalación de sistemas de señalización de nueva generación (CBTC). Este sistema de control de trenes por comunicaciones permitirá la gestión automática de la circulación sin conductor, mayor frecuencia de paso y una respuesta más ágil ante incidencias operativas. En concreto, se ha trabajado en la instalación de balizas, cables de fibra óptica y equipo de control en zonas de túnel donde la señalización antigua había llegado al límite de su vida útil.
| Arganzuela Planetario antes de su inauguración |
Durante estas semanas también han sido protagonistas las mejoras en las estaciones que incluyen la adaptación de andenes para la futura instalación de puertas automáticas de andén (PSD). Estas puertas no solo aumentarán la seguridad de los viajeros al evitar accesos accidentales a las vías, sino que además permitirán que los nuevos trenes automatizados detengan con precisión milimétrica para facilitar el flujo de entrada y salida de pasajeros. Estaciones como Argüelles, Metropolitano y Ciudad Universitaria han sido objeto de atención específica en este apartado.
Otra parte relevante de las obras adelantadas en enero ha sido la renovación de sistemas de ventilación e iluminación LED, con instalación de equipos más eficientes y de menor consumo. Estas actuaciones redundan en una mejora de la calidad del aire en túneles y estaciones, mayor confort térmico para los viajeros y un ahorro energético significativo respecto a los sistemas antiguos.
Si bien muchos de los trabajos han tenido lugar fuera de las horas de servicio para minimizar las molestias a los usuarios, también se han visto algunos cierres temporales programados de estaciones durante la madrugada, algo que ha sido notificado con antelación a través de canales oficiales del Metro y del Consorcio Regional de Transportes. Estos cortes permiten a las brigadas trabajar de forma continuada en tramos específicos sin riesgos para los viajeros.
| La zona donde estarán las puertas Automaticas, en la zona de color negro |
Los avances de enero de 2026 no se han limitado al interior de túneles y estaciones. En la superficie, se han reforzado accesos, señalética y medidas de seguridad y prevención de riesgos laborales, ya que la complejidad de esta obra exige protocolos estrictos tanto para trabajadores como para el público. Asimismo, continúan las labores de coordinación con organismos municipales para garantizar que no se vean afectados servicios urbanos como EMT (autobuses) y Cercanías en puntos de interconexión.
Entre los hitos logrados este mes destaca la finalización de la primera fase de pruebas de tensión en la catenaria renovada, lo que permite programar las próximas fases de integración eléctrica de alta potencia. También se ha completado la instalación de buena parte del cableado de señalización en los tramos de túnel que serán los primeros en operar bajo control automático.
Las obras de enero de 2026 forman parte de un calendario exigente que se desarrollará durante los próximos dos años, con el objetivo de que la Línea 6 esté totalmente preparada para recibir y operar con nuevos trenes automatizados, así como para aumentar la frecuencia y calidad del servicio. Todo ello sin dejar de prestar atención a la accesibilidad universal, sostenibilidad y eficiencia energética que exigen los sistemas de metro del siglo XXI.
En resumen, el trabajo adelantado en enero no solo refleja un ejercicio de planificación estratégica, sino que también pone de manifiesto la apuesta de las autoridades y de Metro de Madrid por adelantarse a los retos futuros. Estas obras colocan a la Línea 6 en un punto de inflexión: de ser una línea fundamental para la movilidad cotidiana de Madrid a convertirse en un modelo de modernización, tecnología y seguridad. Para los usuarios, aunque el impacto inmediato son trabajos visibles, ruidos y cierres programados, lo que está en juego es mucho más profundo: una red más robusta, eficiente y preparada para las exigencias del transporte urbano del futuro.
| Estación de Legazpi L6 antes de su reforma años mas adelante |
En 2025 comenzaron las obras para transformar la Línea 6, la línea circular de Metro de Madrid, en la primera línea automatizada de toda la red, una ambiciosa reforma que culminará en 2027 con trenes sin conductor y modernización profunda de toda la infraestructura.
Las obras se iniciaron el 31 de mayo de 2025 con la renovación completa de la vía, la plataforma y la adaptación para los futuros trenes automáticos. La línea permaneció cerrada por fases en 2025 (primero el arco oeste entre Moncloa y Méndez Álvaro y luego el arco este entre Moncloa y Legazpi) para poder acometer los trabajos de mayor calado.
Una de las actuaciones más importantes que se realizó (y que continúa teniendo efecto en enero de 2026) es la adaptación del sistema eléctrico de la Línea 6. La antigua tensión de 600 V de catenaria ha sido modificada a 1.500 V de corriente continua, un requisito imprescindible para los trenes sin conductor que entrarán en servicio en 2027.
Este cambio no fue un reto menor: exigió la reforma integral de siete subestaciones eléctricas (Moncloa, Puerta del Ángel, Lucero, Carpetana, Plaza Elíptica, Usera y Arganzuela), incluyendo la desconexión y desmontaje de equipos antiguos y la incorporación de nuevos sistemas de protección, transformadores y rectificadores.
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