Inaguración del Casar L3 Metro de Madrid

 

La L3 y la estación de El Casar forman parte de una de las últimas y más relevantes ampliaciones de la red de metro de Madrid que ha tenido lugar en 2025 y la conexión entre la Línea 3 del Metro de Madrid y la estación de El Casar en Getafe es un proyecto que representa un hito para la movilidad del sur metropolitano de Madrid porque tras años de planificación y obras la L3 fue prolongada desde la estación de Villaverde Alto hasta El Casar, conectando por primera vez dicha línea directamente con MetroSur (Línea 12) y con la C-3 de Cercanías de Renfe mediante una galería peatonal lo que permite a los usuarios hacer transbordo de manera eficiente sin salir del sistema de transporte público y de este modo favorece que los ciudadanos de municipios del sur como Getafe, Leganés, Móstoles, Alcorcón y Fuenlabrada tengan una conexión directa con el centro de Madrid y puedan llegar a lugares como la Puerta del Sol en alrededor de 35 minutos gracias a esta interconexión entre línea.

la prolongación que se inauguró oficialmente el 21 de abril de 2025 marcó la primera ampliación de línea de Metro en más de una década y supuso una inversión significativa con financiación tanto de fondos de la Unión Europea a través del programa Next Generation EU como de la Comunidad de Madrid con un presupuesto que rondó decenas de millones de euros para la construcción de un nuevo túnel de unos 2,6 kilómetros, la nueva infraestructura completa de la estación y los sistemas de movilidad asociados. 


La estación de El Casar es ahora un nodo intermodal importante dotado de accesibilidad plena con ascensores y escaleras mecánicas, un vestíbulo amplio con obras artísticas, amplias zonas de circulación y un aparcamiento en superficie con más de 500 plazas gratuitas para quienes utilizan transporte público además de zonas de recarga para vehículos eléctricos lo que la convierte en un punto de transición clave entre diferentes medios de transporte al confluir allí tanto la L3 y la L12 como servicios de autobuses urbanos e interurbanos y la red de Cercanías, las obras también implicaron la reorganización de las redes de autobús en Getafe para una intermodalidad más eficaz y se pensó especialmente en facilitar el tránsito de los vecinos del desarrollo urbanístico de Los Molinos lo que, en conjunto, favorece que más de un millón de usuarios del sur de la Comunidad puedan desplazarse con mayor rapidez y comodidad al centro de la ciudad y a otros puntos estratégicos de la región al mismo tiempo que reduce la dependencia del automóvil particular en esos trayectos cotidianos.


La ampliación de la Línea 3 implica una extensión de aproximadamente 2,6 kilómetros de túnel construido entre Villaverde Alto y El Casar, y supuso una inversión pública que rondó los 129 millones de euros, una parte importante de los cuales fue financiada por fondos europeos Next Generation EU, lo que refleja el enfoque estratégico de la Comunidad de Madrid para impulsar la movilidad sostenible en el sur metropolitano.

Desde el punto de vista de la ingeniería y la construcción, las obras combinaron métodos tradicionales, como el uso de pico y pala, con técnicas de excavación secuencial que se emplearon por primera vez en la región debido a las características geológicas del terreno, lo que requirió la participación de más de 2.000 operarios durante la ejecución de los trabajos. 

Fue transformada y ampliada para acoger esta nueva conexión con la Línea 3 convirtiéndola en una infraestructura plenamente accesible, equipada con seis escaleras mecánicas, tres ascensores y un vestíbulo de unos 670 metros cuadrados, además de obras artísticas como un mural de la artista Almudena Robledano que invita a los viajeros a disfrutar de su paso por el espacio.



Sin embargo el Casar, no se inauguró en la fecha inicialmente prevista y sufrió varios retrasos importantes a lo largo de su ejecución y puesta en servicio principalmente por cuestiones técnicas y climáticas que obligaron a modificar plazos y ajustar diferentes fases de la obra y las conexiones entre infraestructuras. Uno de los primeros contratiempos significativos fue la aparición de filtraciones de agua en el túnel, detectadas durante la excavación y la ejecución de las obras en el tramo entre Madrid y Getafe, lo que obligó a detener parte de los trabajos para solucionar estos problemas de infiltración y garantizar la seguridad y estabilidad de la infraestructura, así como a modificar el proyecto para aplicar tratamientos de terreno y sistemas de contención que no estaban inicialmente previstos, lo que por sí mismo ya acarreó un retraso apreciable y postergó la finalización de las obras hacia 2025.


Además de estos problemas técnicos con el agua y el subsuelo, la propia puesta en servicio de la infraestructura también sufrió demoras por causas climatológicas, especialmente por las intensas lluvias que afectaron a la Comunidad de Madrid durante el mes de marzo de 2025, lo que impidió completar varias labores en superficie, como el ajardinamiento exterior, pintura y otros trabajos de acabado en las zonas colindantes a la estación de El Casar, y que obligó a alargar los plazos de conexión física entre la nueva extensión de la Línea 3 y la infraestructura de MetroSur (L12). 

La ejecución de esas conexiones, además, tenía que realizarse en horario nocturno entre las 2:00 y las 5:00 de la madrugada para no interrumpir el servicio activo de Metro a plena operatividad, lo que también ralentizó los trabajos y contribuyó a que no se pudiera abrir el tramo exactamente en la fecha inicialmente prevista para marzo de 2025.




Como resultado de todos estos factores, la inauguración se aplazó varias veces: desde la fecha inicial prevista para finales de 2024, luego a marzo de 2025, y finalmente **se decidió inaugurar el tramo después de la Semana Santa de 2025, con la puesta en servicio real ocurriendo el 21 de abril de 2025, un mes más tarde de lo esperado por las autoridades y en condiciones menos ceremoniosas de lo que algunos gobiernos habían anunciado previamente. 


Más allá de los motivos técnicos y climatológicos, el acto oficial de inauguración también estuvo marcado por cierta polémica política, ya que el Gobierno regional acabó optando por abrir el servicio sin un gran acto formal de inauguración, lo que llevó a intercambios de reproches entre las administraciones central y autonómica sobre quién debía participar y aparecer en el evento público, aunque oficialmente se dijo que fue por cuestiones de agenda y coordinación de actos, no específicamente por los retrasos de obra.



El futuro del Metro se presenta como uno de los pilares fundamentales de la movilidad urbana y metropolitana en las grandes ciudades y en especial en áreas densamente pobladas como la Comunidad de Madrid donde el crecimiento demográfico la expansión urbana y la necesidad de reducir la contaminación están obligando a repensar el transporte público como eje central del desarrollo sostenible en los próximos años el metro ya no se concibe solo como un medio para desplazarse sino como una infraestructura estratégica que articula barrios municipios y regiones enteras facilitando la cohesión social el acceso al empleo y la igualdad de oportunidades.

Uno de los grandes retos del futuro del metro es la ampliación y mejora de la red no solo mediante la construcción de nuevas líneas sino también a través de prolongaciones estratégicas que conecten zonas periféricas con centros de actividad económica educativa y sanitaria siguiendo el modelo de proyectos recientes que buscan integrar municipios del área metropolitana y reducir la dependencia del vehículo privado estas ampliaciones se diseñan cada vez más con criterios de intermodalidad permitiendo conexiones rápidas con cercanías autobuses bicicletas y aparcamientos disuasorios para crear un sistema de transporte verdaderamente integrado.

La digitalización será otro de los grandes ejes del metro del futuro ya que los sistemas inteligentes permitirán mejorar la frecuencia la puntualidad y la gestión del tráfico ferroviario mediante automatización análisis de datos en tiempo real y control predictivo de incidencias lo que se traducirá en menos averías menos esperas y una experiencia más cómoda para el usuario además la implantación de trenes automáticos y semiautomáticos en determinadas líneas permitirá aumentar la capacidad sin necesidad de grandes obras físicas. La sostenibilidad ambiental ocupará un papel central en el desarrollo del metro del futuro con un fuerte impulso al uso de energías renovables estaciones más eficientes desde el punto de vista energético sistemas de regeneración de energía en el frenado de los trenes y materiales de construcción más respetuosos con el medio ambiente el metro se consolidará así como uno de los medios de transporte más limpios y con menor huella de carbono ayudando de forma directa a cumplir los objetivos climáticos y de calidad del aire.

La accesibilidad universal también será una prioridad absoluta en los próximos años con estaciones completamente adaptadas para personas con movilidad reducida ascensores más fiables señalización inclusiva mejoras en la información sonora y visual y diseños pensados para todo tipo de usuarios incluyendo personas mayores niños y viajeros ocasionales el objetivo es que el metro sea un espacio cómodo seguro y utilizable por toda la población sin barreras físicas ni cognitivas.

En paralelo el metro del futuro apostará por una mayor calidad del espacio urbano asociado a sus estaciones convirtiéndolas en centros de vida social y económica con zonas comerciales culturales y de servicios integradas en los barrios y fomentando la regeneración urbana en su entorno estas estaciones dejarán de ser solo puntos de paso para convertirse en lugares de encuentro que dinamicen la actividad local y revaloricen las zonas donde se ubican.

Por último el futuro del metro estará estrechamente ligado a la planificación a largo plazo y a la inversión pública sostenida ya que se trata de infraestructuras complejas que requieren visión estratégica estabilidad presupuestaria y consenso institucional cuando estas condiciones se cumplen el metro se convierte en uno de los mejores instrumentos para mejorar la calidad de vida reducir desigualdades y construir ciudades más eficientes habitables y conectadas consolidándose como el corazón del transporte del siglo XXI.




Comentarios